EL MANANTIAL DE LA FELICIDAD

  No es cierto que el corazón olvide ni que el tiempo se detenga. Pero sí que hay periodos de la vida en los que los días parecen sestear con la placidez de un remanso en calma, y que los sentimientos reposan, ajenos a alborotos, jugueteando con las emociones cotidianas, sin atender a sobresaltos. Esta paz, no quiero alterarla.

   Quizá cerca se encuentre el manantial de la felicidad.

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