A PROPÓSITO DEL CARNAVAL…(IV)

EL ESPÍRITU CARNAVALESCO (I)

EL CARNAVAL EN HUELVA Y SU PROVINCIA (II)

EL CARNAVAL EN VALVERDE EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX. PELACHINGO (III)

EL FOLCLORE MUSICAL DEL CARNAVAL MAROCHO (IV)

  Dije en otras ocasiones que la riqueza y particularidad del folclore musical navideño de Encinasola se debe, en parte, a la incorporación del coplerío del Carnaval tras su prohibición en 1937. Hasta entonces, y al menos desde mediados del siglo XIX, el Carnaval fue la fiesta principal de los marochos.

  Igual que pasaba en Valverde en la Ordenanza Municipal de 1877[i]en Encinasola también se elaboraron estas ordenanzas y en ellas, se dedicaba un capítulo a “fiestas, juegos y esparcimientos populares” . En él, dos artículos se destinan a regular el Carnaval, siendo la única de las fiestas anuales que se menciona en toda la ordenanza. Estos dos artículos dicen: 

  Sirva esta anotación para dejar constancia de su importancia y consolidación a finales del siglo XIX, así como de los aspectos que más sobresalían de él y, en consecuencia, la autoridad municipal quería regular.

 Aunque la ordenanza no hace mención alguna a las coplas, se cantaba. De años después, hacia 1920, nos llegó una de las canciones del antiguo carnaval marocho, mantenida gracias a incorporarse en el repertorio de Nochebuena; es la popular “Bata de la Salud”.

  Aunque pueda resultar chocante clasificar esta copla -que ahora se canta con zambomba, carrañaca y los instrumentos propios de Nochebuena en Encinasola- como una pieza carnavales, así es. Ya recogí la historia de “Bata de de la Salud” en el Cancionero y tradiciones de Encinasola (2002). Pero no está de más recordarla.

  En los años veinte, Salud, una mujer muy popular en Encinasola -especialmente porque que organizaba los bailes populares de los sábados-, era una excelente costurera. Para el Carnaval, confeccionó una hermosa bata color caramelo y la comparsa de los Zapateros de la calle El Pozo, que cada Carnaval desmenuzaba lo sucedido en el año, hizo la letra. El don Urbano aludido era un señor que tenía un comercio en la calle Sevilla donde antes se encontraba la Caja de Ahorros San Fernando y su hijo, del que dice la canción que se le veían los calcetines, se casó con una maestra que vino a Encinasola y después se marchó con ella. Esta es la letra completa:

ESA BATA TAN BONITA

QUE TE HIZO LA SALUD,

ESA BATA TAN BONITA,

NO TE LA MERECES TÚ.

 

LA BATA PORQUE SÍ

QUE SÍ, QUE SÍ,

LA BATA PORQUE NO,

QUE NO, QUE NO,

LA BATA ME LA PONGO,

PORQUE QUIERO YO.

 (ESTRIBILLO)

 

SI TÚ TE PONES LA BATA,

YO ME PONGO LOS BOTINES,

Y AL HIJO DE DON URBANO

SE LE VEN LOS CALCETINES.

 

ESTRIBILLO.

 

ESA BATA TAN BONITA 

DE COLOR DE CARAMELO,

CADA VEZ QUE ME LA PONGO,

ME SALE UN NOVIO TORERO.

 

ESTRIBILLO.

[i] Archivo Municipal de Encinasola. Legajo 78.