280_260725 CUADERNO DE NOTAS. El zapatero sin cuidado (Cuento)

En otros tiempos, aprovechando el frescor que traía la noche, la gente, por grupos de vecinos, se sentaba en las puertas de las casas a “tomar el fresco”. Yo nací y me crie en la calle Berraca (actual Rábida). Los niños -habitualmente éramos cinco: Félix (hijo de un guardia), Ángel «Perejil» (el apodo le iba al pelo porque sus apellidos son Pérez Gil), Esteban, que nos dejó hace poco (hijo de María la Sillera y pariente mío), mi primo Tomás (con quien compartí toda mi niñez y tan pronto se nos fue) y yo. Correteábamos por toda la calle jugando y, al final, siempre acabábamos en la tertulia de Juan Regino, un hombre gracioso, simpático e ingenioso, de profesión zapatero. Nos entretenía con juegos, retahílas, acertijos, cuentos y mil ocurrencias. Uno de los cuentos que contaba era EL ZAPATERO SIN CUIDADO.