281_060826 Cuaderno de notas. Juan Salvador Gaviota.

Su vuelo sobre el cielo cobrizo, parece que da al atardecer un respirar más pausado. Planean con suavidad y placidez en un mar encendido, disfrutando de los reflejos dorados antes que se los trague el agua.

Yo me afano en buscar en la bandada un Juan Salvador Gaviota, un polluelo joven, rebelde y soñador que se atreva a retar el aire y desafiar al grupo. No lo encuentro. Todas se deslizan en paz, satisfechas de rutina.

El sol desaparece en calma. Se hunde en el horizonte como una brasa que se apaga despacio. Lentamente, muy lentamente.  

Siento frío. Se despierta la memoria y me sorprendo cantando Mis Gaviotas. Serrat es único.